Solamente el 30% de los autos en el país están asegurados y ese porcentaje aumenta en la CDMX al 50% de todo el parque vehicular, esto es una alerta porque en caso de accidente se puede perder el patrimonio familiar al tener que hacernos responsables de los daños causados.

De acuerdo a las nuevas leyes y reglamentos en la CDMX la persona que ocasiona el fallecimiento de otra persona deberá pagar $4,000,000 de pesos aproximadamente más los daños a los bienes y por supuesto a su propio automóvil. Por lo tanto es recomendable pagar una pequeña prima de seguro a cambio de quedar cubierto y no tener el riesgo de perder el patrimonio familiar.

BF Actuarios le cotiza con las mejores aseguradoras no solamente en costo sino en protección y servicio al momento del siniestro que es donde más se valora el seguro.